Planificar la semana familiar

Planificar la semana

Es domingo por la tarde y nos disponemos a comenzar con una de las rutinas de organización familiar: planificar la semana. Los viernes me dedico a hacer mi planificación semanal personal de la que ya os hablaré otro día y el domingo toca el turno de la familia. Básicamente nuestra planificación semanal familiar consta de 3 pasos: planificar menús, planificar la lista de la compra consecuentemente y finalmente pensar qué cosas, relacionadas con la casa o la familia, tenemos que hacer. Es decir, la lista de to dos o de tareas familiar. Yo la llamo “cosas que hacer” porque eso de tarea me suena mucho a obligación 🙂

Es preferible planificar la semana en casa porque así se tiene más a mano la nevera y la despensa, bastante útil a la hora de planificar los menús y la compra y además, al estar en casa es también más fácil que nos acordemos de algunas gestioncillas que nos toque hacer como llevar no se qué pantalón al tinte, ordenar alguna cómoda/armario, arreglar una bombilla o comprar repuestos para la impresora, etc.

¡Empecemos!

1. Planificar los menús semanales

Yo siempre empiezo planificando los menús. Primero hay que pensar para cuántos hay que hacer cada comida. Normalmente Andrés y yo no solemos comer en casa. Yo intento comer más rápido para luego poder venir antes por la tarde y él aprovecha cuando no tiene reuniones para acercarse al gym o ir a ver a sus padres. En cualquier caso, siempre vemos si vamos a comer algún día aquí para tenerlo en cuenta.

Después miro la despensa, la nevera y el congelador para ver si tenemos algo que haya que tomarse cuanto antes para que no se me olvide incluirlo en el menú. Sobre todo el congelador, que es donde más se suelen olvidar lo que guardamos porque al no verlo a menudo no se tiene presente.

Y luego básicamente, me pongo a rellenar los huecos en el módulo de notas que tengo en dommuss donde lo apuntamos: las comidas para Aura, la persona que nos ayuda en casa y para Isabel y cena para nosotros y para Isabel. Completo de lunes a viernes porque el fin de semana siempre improvisamos, vamos a comer por ahí o nos invitan los abuelos así que no comemos tanto en casa.

Menús semanales

Para inspirarme con los menús, consulto alguno de los menús de temporada del blog, de los que vienen en mis libros de cocina de cabecera, de los que escribe Cristina Ferrer de Yellow Mandarin cada finde en su cuenta de Instagram.

Lo bueno de este sistema es que todos sabemos lo que hay para comer ese día así que si un día yo no puedo venir pronto, se pone Andrés directamente con la cena de Isabel o si vamos con prisas y no nos da tiempo a comentar con Aura ese día por la mañana, igualmente sabe lo que toca.

Además, como llevamos el menú siempre encima, yo mucho días para decidir lo que voy a comer, miro lo que tenemos ese día de cena y así complemento. Si tenemos carne, pues pido pescado. Así que ayuda también a tener una alimentación más equilibrada.

2. Planificar la compra semanal

Una vez que los menús están ya pensado, la compra es fácil. Sólo hay que ver qué hace falta para el menú que no esté ni en la despensa, ni en la nevera, ni en el congelador. Casi siempre, se trata de frescos ya que la compra de fondo de despensa, como yo le llamo, la solemos hacer una vez al mes.

Lo básico, fruta para entre horas y las meriendas de Isabel, verdura para los purés y para las guarniciones y primeros platos nuestros y la carne y el pescado que vayamos a tomar y que no hayamos comprado durante el finde porque a veces uno de los planes familiares es acercarnos el sábado al mercado.

Lo vamos apuntando sobre la marcha en la lista de dommuss. Esto tiene muchas ventajas. Por ejemplo, si se olvida algo y te acuerdas al día siguiente de camino al trabajo, lo apuntas y ya está. Además, como gracias al sistema de permisos de dommuss también está incluida Aura en ese módulo, pues ella también tiene la lista y puede ir a comprar lo que se necesite para la semana.

planificar la compra semanal

3. Planificar la lista de to dos o de tareas familiares

Y en ese ratito que estamos comentando también aprovechamos para pensar qué cosas de la casa o de la familia tenemos que hacer. Véase: llevar los pantalones al tinte, comprar alguna cosa para la lentejita (zapatos, calcetines, bodys… ¡¡esta niña no para de crecer!!), llamar al manitas para arreglar alguna cosa, gestiones con el banco. Bueno, ya os hacéis una idea.

Muchas veces aprovechamos para decidir quién se encarga de qué, a poner en práctica la famosa corresponsabilidad, y lo incluimos también al lado. Y así el encargado se responsabiliza esa semana de hacerlo cuando pueda y punto.

lista de tareas familar

Yo ya os he contado nuestro método para planificar la semana y espero que os resulten útil estos consejos para planificar las semanas. Y vosotros ¿planificáis o sois de ir sobre la marcha? Si no lo hacéis, probadlo dos o tres semanas y me contáis que tal. 

Lo bueno de planificar tranquilamente es que luego te quitas la sensación de pensar que tenías algo que hacer y que no te acuerdas o los nervios de pensar la cena con las prisas en el último momento sin un mísero huevo en la nevera.

¡Feliz semana!

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