La huella de carbono familiar y alternativas de movilidad sostenible

This post is also available in: Español

Movilidad sostenible

El otro día hablábamos de los 5 hábitos que podemos adoptar en familia para tener hábitos más sostenibles y poco a poco ser familias más ecológicas.

El primero de ellos era hacer un uso de transporte más limpio, optar por una movilidad sostenible. Para tratar de este tema, le he pedido a nuestra colaboradora, amiga y experta (bióloga y ambientóloga) Mercedes Muñoz Cañas, que nos explique por qué es importante reducir el CO2 y cómo podemos hacerlo.  

El culpable: el CO2. La consecuencia: el calentamiento global.

Todos conocemos al culpable. El gran odiado del SXXI: el CO2. Es el gran protagonista de todos los foros y corrillos en los que se hable del cambio climático o del calentamiento global. Ese gas tan necesario para que las plantas puedan hacer su fotosíntesis, ha ido aumentando en la atmósfera y en el océano hasta tales cantidades, que su concentración empieza a ser tema de Estado. Pero el CO2 siempre ha estado ahí, nosotros lo generamos cada vez que respiramos, o los volcanes los expulsan en cada erupción. Y su presencia era buena, pues es el gas de efecto invernadero más importante. Y el efecto invernadero es un fenómeno beneficioso que hace nuestro planeta habitable.

El problema es que, debido a la actividad humana, este fenómeno se ha intensificado dando lugar a un rápido incremento de la temperatura media de la superficie terrestre, es decir provocando lo que vulgarmente conocemos como calentamiento global.  Hay otros gases que también son de importancia como el metano o el ozono, pero que, por estar en concentraciones bajas en la atmósfera, hoy por hoy no son el centro de las miradas (pese a que el metano está escalando puestos muy deprisa, al estar aumentando su concentración a gran velocidad principalmente por la industria ganadera).

Pero centrémonos en el CO2. Se sabe que la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas natural o carbón) es la principal causa de su incremento atmosférico y que la fotosíntesis o el gran depósito de CO2, el océano, no pueden eliminar o acumular a la misma cantidad que se genera.

Y esto provoca muchos de los problemas que nos acechan actualmente: desertización, aumento del nivel del mar, etc.

Así pues ¿cómo intentamos arreglar o al menos mitigar las consecuencias de este problemón que hemos generado?… ¿Quiénes nosotros? ¡Sí! nosotros. Nosotros somos la parte fundamental de la solución, porque para poder revertir la situación, es necesario que todos hagamos cambios en nuestro quehacer diario. Tenemos que modificar hábitos, crear foros de reunión y diálogo y exigir cambios tangibles, medibles y reales a nuestros gobernantes.

 ¿Cuánto CO2 generamos las familias? La huella de carbono

Pero quizá antes de que os embarquéis en tal cruzada, estaría bien que supieráis cuál es vuestra contribución directa al calentamiento global midiendo vuestra huella de carbono, que es la que mide la cantidad de gases de efecto invernadero (los que en grandes concentraciones provocan el calentamiento global) que generáis. Así podrás comprobar cuánto contribuís al problema.

En internet hay varias calculadoras de carbono que una vez introduzcas los datos que te solicitan, te darán información sobre cuál es vuestro grado de implicación directa al problema (¡ojo! también estás implicado indirectamente ;-)) y una vez hayas visto tu contribución, puedes comenzar a realizar pequeños gestos que seguro redundarán en grandes beneficios.

La que más nos gusta es esta de CO2cero que además de indica cuántos árboles tienes que plantar para compensar tu huella.

¿Cuáles son las fuentes de generación de CO2 más comunes y cómo podemos reducir nuestra huella de carbono?

Fundamentalmente, la generación de CO2 más típica de las familias viene por nuestro gasto de energía en casa (electricidad, gas natural, etc) y por lo que generamos en nuestro transporte diario (coche, moto, vuelos, etc.)

De la energía hablaremos en el siguiente post así que hoy nos centraremos en alternativas de transporte más limpio, opciones de movilidad sostenible. Hay muchas cuestiones que nos podemos plantear: Si es el transporte porque coges el coche todos los días para ir a trabajar, piensa en las veces que conduces teniendo alternativa ¿hay algún trayecto en coche que lo puedas hacer utilizando otro medio de transporte? ¿y si alquilas uno eléctrico para moverte por la ciudad? ¿puedes quedar con alguna madre o padre que esté cerca de tu casa y llevar a los hijos juntos al colegio en un mismo coche? ¿puedes ir a por el pan dando un paseo o en bici?

Cierto es complicado, de hecho yo creo que cambiar hábitos es de lo más complejo y difícil que hay, pero también sabes que no solo es posible, sino que ahora más que nunca, es vital. ¡Márcate un reto y contribuye al cambio!

Alternativas de movilidad sostenible o transporte más limpio

A continuación os dejamos con algunas alternativas de movilidad sostenible que puedes empezar a utilizar:

  • Transporte público: al final optimiza el CO2 que se emite ya que al transportar a muchas personas a la vez, el consumo por persona baja considerablemente. Además, algunos autobuses están optando por otro tipo de energías como el gas, autobuses híbridos o eléctricos. Por ejemplo, de la flota de la Empresa Municipal de Transporte de Madrid el 82% ya pertenece a estos tipos, lo que ellos denominan “parque verde”.
  • Compartir transporte privado: Lo que en inglés se conoce como Es decir, ponerte de acuerdo con otras personas para aprovechar el viaje y no ir sólo en el coche. Muy útil si gente de tu trabajo vive cerca o amiguitos del cole de los niños. En este sentido hay iniciativas interesantes. Por ejemplo, el Parque Tecnológico de Andalucía tiene un portal para poder intercambiar información de trayectos y horarios y encontrar alguien con quien compartir.
  • Coches o motos eléctricas: Esta opción es cada vez más factible porque aunque todavía no hay opciones súper asequibles, cada vez están mejor de precio. Por si os puede interesar os dejamos este artículo con coches eléctricos baratos y con autonomía. Además están proliferando plataformas de alquiler de coches eléctricos como Car2go de la que ya hablamos en este post y similares como Emov o Zity . Lo malo es que esta opción por ahora sólo está disponible en Madrid, pero seguro que en seguida se irá implantando en otras ciudades. También están surgiendo alternativas de motos eléctricas que se pueden alquilar por minutos como muving o ecoltra.
  • Bicicleta: La de toda la vida o, si sueles hacer caminos empinados, una eléctrica (aunque estas son más caras). Aquí un artículo en el que hablan de las mejores bicis eléctricas. También puedes alquilar en algunas ciudades.
  • Patinete eléctrico: Cada día se ven más. Versátiles y con un precio razonable, como este que vi el otro día en Decathlon. Podéis pasaros a probarlo si no tenéis claro si os va a convencer. Respecto a los patinetes, todavía está pendiente entender cómo se va a regular su circulación (por acera, por carretera, por carril bici).
  • Pasear: Esta opción además de contribuir a mejorar el cambio climático, contribuye a mejorar tu salud así que ya sabes, si no tienes un trayecto muy largo, búscate unas zapatillas cómodas y ligeras y ¡a pasear!

Esperamos que os animéis a incluir alguna de estas alternativas de movilidad sostenible. Yo por mi parte voy a empezar a andar y a montar más en bici.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *