La burger perfecta: gran comida de domingo

hamburguesa

Como salimos ayer, hoy necesitabamos comer algo contundente. Nada mejor que una rica hamburguesa. Poco a poco, se está convirtiendo en una tradición del domingo. Os cuento cómo la preparamos.

La hamburguesa: Hoy en día existen multitud de hamburguesas ricas que se pueden comprar. Las más famosas son las de Hamburguesa Nostra que pusieron de moda las hamburguesas gourmet con originales sabores y son riquísimas. De todas formas, si no las tenéis cerca, ya en casi todas las carnicerías o supermercados tienen este tipo de hamburguesas gourmet. Lo importante es que sean de carne buena de vaca y que tenga un buen tamaño, como unos 100 gramos por lo menos. También se pueden preparar fácilmente en casa: se compra una buena carne picada de vacuno, se añade cebollita, miga de pan con leche, un huevo, se sazona al gusto, se dan forma y ¡listas!. Para cambiar, se puede probar con distintos sabores: mezclando con un queso rico, echándole unas gotitas de aceite de trufa… Hay mil posibilidades.

El pan: comprar unos bollitos de pan. Tostarlos en una sarten con un poco de mantequilla para que estén crujientes y aguanten mejor el montaje de la hamburguesa. Preparar una salsa mezclando 3 cucharadas de mayonesa, un poco de mostaza y un poco de ketchup para untar al pan superior.

hamburguesa de domingo

Acompañamiento: dorar unas cebollas moradas con un poco de aceite en una sarten bien caliente (como si fueran un poco a la parrilla, vuelta y vuelta); freir un buen bacon (sin aceite ni mantequilla, que no necesita); y cortar unas rodajas de tomate con aceite y sal. Cuando la hamburguesa se está terminando de hacer en la sartén, poner por encima una loncha del queso elegido para que se empiece a derretir. A mi me gusta mucho con Havarti, le da cremosidad pero no tiene un sabor muy fuerte.

Las patatas: Preferiblemente comprar unas patatas especiales para freir. Cortarlas, lavarlas y dejarlas reposar en agua fría con hielos unos minutitos. Dejar que suelten el almidón, secarlas y echarlas a la sartén con el aceite a temperatura media. Freirlas hasta que estén echas por dentro pero todavía no doradas (unos 15 minutos, dependiendo de las patatas). Sacarlas y escurrir el aceite. Volverlas a meter justo antes de comer en el aceite muy caliente hasta que se doren para que queden bien crujientes.

Guarnición: a nosotros nos encanta acompañarlo con un maiz cocido con mantequilla y sal y una ensalda fresquita.

hamburguesa de domingo

¡Feliz domingo!

 

 

 

 

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